Tu histórico, puesto a trabajar
Ventas por producto, día y franja de tu TPV. Cuanto más histórico, más fino; con 12 meses el modelo ya distingue patrones estacionales.
La IA predice tus ventas día a día —cruzando tu histórico con clima, festivos y eventos— y convierte esa previsión en pedidos, producción y turnos ajustados.
Si compras de más, lo pagas en merma: producto que caduca, se pudre o se regala al final del día. Si compras de menos, lo pagas en ventas perdidas y en un "no nos queda" que el cliente no olvida.
La previsión de demanda con IA no es magia: es tu propio histórico de ventas, bien cruzado con lo que mueve la demanda de verdad — el día de la semana, el clima, los festivos, el partido, el evento del barrio.
Ventas por producto, día y franja de tu TPV. Cuanto más histórico, más fino; con 12 meses el modelo ya distingue patrones estacionales.
Una terraza no vende igual con sol que con lluvia. El modelo lo sabe antes de que compres.
La previsión se convierte en propuesta de pedido concreta: referencias y cantidades, lista para enviar en un clic.
Para obradores y cocinas de producción: cuánto hornear, cuánto preparar, por punto de venta y por tanda.
Si el viernes viene fuerte, el cuadrante lo sabe. Personal donde hace falta, no donde tocaba por rutina.
Es la referencia conservadora con la que trabajamos, medida sobre tu merma actual y verificable mes a mes.
No somos teóricos: operamos nuestros propios negocios de food service en Madrid, y la IA que montamos para ti es la misma que usamos cada día en los nuestros. Crafted, not generated.
Lo ideal son 12 meses de ventas en tu TPV para capturar la estacionalidad, pero se puede empezar con menos: el modelo mejora solo a medida que acumula historia.
Trabajamos con los TPV habituales del sector y, si el tuyo es poco común, buscamos la vía de extraer los datos (exportaciones, API o integración a medida). Es una de las cosas que verificamos en el diagnóstico.
Ningún modelo acierta al 100 %, y quien te lo prometa miente. Lo relevante es que una previsión razonable ya reduce la merma de forma significativa frente a comprar a ojo, y el sistema aprende de sus errores cada semana.
No: lo alimenta. La propuesta de pedido llega para revisar y ajustar en un clic. El criterio humano manda; la IA le quita el trabajo de calculadora.
Miramos tu operación y tus números y te decimos por dónde empezar y cuánto hay en juego. Sin compromiso.
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